El pasado, el presente, sin futuro.

martes, enero 31, 2012

Durante mis viajes sin rumbo encontré una flor. Colorida, con un tallo largo y fuerte. Se veía con tanta vida. La recogí. En el camino de vuelta, se fué marchitando. Uno a uno sus pétalos iban muriendo, y cayendo. Corriendo, busqué agua y sol para mi pequeña amiga. Pasaron los días y la flor estaba recuperandose. Creí, iba a estar mejor. Así que seguimos con el regreso. No pasó mucho para que empezará a colapsar otra vez. Mi pequeña, pero fuerte flor se moría. Agua y sol, y nada la revivía. Llorando veía como se secaban sus hojas, y como perdía su color. Mi bella flor del desierto, murió.